Los vigilantes de seguridad privada responsables de los servicios de seguridad de estos recintos de la ciudad de Madrid, a día de hoy, siguen denunciando que se dan irregularidades similares a las ocurridas en la catástrofe del Madrid Arena.
Principalmente vienen denunciando que se trata de las ordenes que se emiten de los jefes de producción de estos eventos y se consideran irregulares por parte de los vigilantes de seguridad privada. Estas órdenes, además, parecen ser realizadas mediante medios diferentes a los teléfonos habituales ya que estas conversaciones podrían ser intervenidas por la policía en ese caso como ya ocurriera en ocasiones anteriores.
Por otro lado también se denuncia por los vigilantes de seguridad que las condiciones técnicas y elementos de la seguridad del recinto apenas han sido mejorados en este tiempo.
