El números de agresiones a vigilantes de seguridad privada en metros se ha visto incrementado en los últimos tiempos, esto, unido a las mayores alertas que se están dando por terrorismo en las principales ciudades como Madrid o Barcelona, ha llevado a los miembros prestatarios de los servicios de seguridad privada a reclamar una mayor formación tanto en formas de actuación ante situaciones comprometidas de alteraciones del orden, como circunstancias de amenazas y atentados terroristas.
Aparte de estas formaciones, los vigilantes de seguridad también reclaman un mejor equipamiento en cuanto a defensa propia tanto pasiva como activa, ya que en muchas ocasiones se ven indefensos ante agresiones realmente brutales.
Se indica, que también es importante un apoyo psicológico y de capacidad de reacción ante situaciones de estrés, que en la mayoría de los casos comprometen la seguridad de su integridad personal, la de terceros y la del entorno que protegen. Y es que, los vigilantes de seguridad dicen no contar con el apoyo adecuado desde algunas empresas de seguridad privada ante diferentes circunstancias adversas que les han podido suceder.
Ciertamente aseguran verse indefensos ante ciertas situaciones violentas, en las que se encuentran totalmente expuestos, figurando meramente como una figura jurídica en las que realmente solo pueden intervenir emitiendo un aviso.
