Los conserjes realizan una gran variedad de labores al día, y en concreto los conserjes de hotel tienen la función de atender las peticiones que puedan tener los huéspedes para que su estancia sea inolvidable, siendo en muchas ocasiones peticiones de lo más inusuales.
En una entrevista reciente en el medio de radio Onda Cero, diferentes miembros de la directiva de la organización Llaves de Oro, dieron a conocer su experiencia en esta profesión de servicios de conserjería y como miembros destacados de Llaves de Oro.
Entre ellos se encontraba Borja Martín, presidente de Llaves de Oro y jefe de conserjería del Hotel Ritz, así como Ramón Lefort delegado de Madrid de Llaves de Oro y jefe de conserjería de Hotel Barceló, y por último Zoubida Santissi tesorera de Llaves de Oro y conserje supervisora del Hotel Ritz.
Todos ellos destacan la importancia de tener una gran agenda de contactos así como una red de influencia muy importante, ya que es la única forma de conseguir cosas extraordinarias en tiempos extraordinarios.
A estos conserjes se le suele denominar o considerar como conseguidores o prescriptores de la ciudad entre otros términos. Y aclaran que su labor es muy diferente a la de recepcionistas y que este tipo de conserjes se suelen encontrar en hoteles de lujo de 5 estrellas.
Los conserjes condecorados con las Llaves de Oro lucen en su solapa dos llaves de oro entrecruzadas, se trata de una distinción honorífica otorgada a su labor y experiencia excepcional como conserjes destacados.
Algunas de las cosas que mencionan se pueden conseguir, siempre bajo una gran discreción en sus palabras, están la consecución de entradas a espectáculos en los que ya no se disponen entradas a la venta, visitas privadas a museos que se cierran para la ocasión o conseguir mesa en un restaurante de lo más solicitado en tiempo récord. Entre las cosas más extravagantes, destacan la anécdota en la que un cliente les pidió conseguir moscas para una planta carnívora.
Como ellos mismos indican, en la filosofía de estos conserjes el no no existe porque siempre existe una alternativa.
