Cada año Madrid destina más de diez millones de euros en servicios de limpieza de graffitis. Hace años, se incrementó la multa por realizar pintadas en lugares públicos a 3.000 euros pudiendo llegar a los 6.000 euros.
Con el objetivo de mantener la ciudad limpia, el delegado de Medio Ambiente de Madrid propone utilizar unas 1.200 cámaras de seguridad, distribuidas por la ciudad, para identificar a los graffiteros y que paguen por el ‘destrozo’ ocasionado, a la espera del dictamen jurídico que respalde esta medida.
Desde 2006, la ciudad de Madrid ha destinado 61 millones en servicio de limpieza para eliminar pintadas en fachadas y espacios públicos.
