Las averías en comunidades que más se repiten durante los meses de calor

Por qué aumentan las averías en comunidades durante los meses de calor y cómo puede evitarlas una comunidad de propietarios

Hay una llamada que ningún presidente de una comunidad quiere recibir en pleno mes de julio: «La piscina está cerrada por una avería.» O esta otra: «La puerta del garaje no funciona.» Lo curioso es que la mayoría de estas incidencias no aparecen de un día para otro. Simplemente, el verano termina sacando a la luz problemas que llevaban tiempo gestándose.

Las altas temperaturas, el mayor uso de las instalaciones y la ausencia de mantenimiento preventivo convierten julio y agosto en dos de los meses con más incidencias técnicas en edificios residenciales. Por eso, conocer qué elementos sufren más durante esta época ayuda a prevenir averías, reducir costes y evitar molestias a los vecinos.

La piscina concentra buena parte de las incidencias

Durante el verano, la piscina se convierte en el espacio más utilizado de muchas comunidades. Esto obliga a que bombas, filtros, depuradoras y sistemas de dosificación trabajen muchas más horas al día que durante el resto del año.

Cuando estos equipos no se han revisado antes de comenzar la temporada, es habitual que aparezcan averías en los momentos de mayor uso. Una simple bomba averiada puede obligar a cerrar temporalmente la piscina, con el consiguiente malestar para los vecinos y un coste económico añadido para la comunidad.

Puertas de garaje, grupos de presión y cuadros eléctricos

No solo la piscina trabaja más durante el verano. También aumenta el uso de las puertas automáticas de garaje, especialmente en urbanizaciones familiares donde los desplazamientos son más frecuentes durante las vacaciones.

Los grupos de presión soportan un mayor consumo de agua y los cuadros eléctricos funcionan durante semanas sometidos a temperaturas elevadas. A esto se suman los sistemas de riego automático, el alumbrado exterior o los controles de acceso, que permanecen operativos durante más horas y en condiciones más exigentes.

En la mayoría de los casos, el calor no provoca la avería. Lo que hace es acelerar el desgaste de componentes que ya presentaban un funcionamiento deficiente.

El mantenimiento preventivo siempre resulta más rentable

Una comunidad bien mantenida no es aquella que nunca tiene averías. Es aquella que consigue detectarlas antes de que interrumpan el funcionamiento normal del edificio. Las averías en comunidades durante los meses de calor también se pueden evitar.

Revisar una depuradora, sustituir una pieza desgastada en una puerta automática o comprobar el estado de un cuadro eléctrico supone una inversión muy inferior al coste de una reparación urgente en pleno verano. Además, permite evitar interrupciones del servicio y prolongar la vida útil de las instalaciones.

En Grupo Sercon ayudamos a comunidades de propietarios y administradores de fincas a planificar el mantenimiento preventivo de sus edificios, adaptando cada actuación a la época del año y a las necesidades reales de cada comunidad. Anticiparse sigue siendo la forma más eficaz de evitar averías, reducir gastos y
ofrecer un mejor servicio a los vecinos.

Más noticias